El desplome de la banca tradicional
- 4 abr 2016
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El concepto tradicional de las entidades financieras está cambiando por completo. Hoy en día, la banca digital está ganando terreno y amenaza la supervivencia del negocio tal y como se conocía hasta el momento. En España, el primer paso hacia la remodelación del sector lo ha dado el Banco Santander. Ana Botín, la presidenta de la entidad, ha anunciado despidos, cierres de oficinas y fusiones como consecuencias del desplome.
Las medidas anunciadas por la entidad financiera cántabra se justifican por la caída de los ingresos como consecuencia del aumento del uso por parte de los clientes de los medios digitales. Las fintech, las aplicaciones bancarias para móviles, se están haciendo con muchos más usuarios de los previstos. Actualmente, la única forma de resistir que tiene el negocio tradicional es el recorte de los costes.
En total, el Banco Santander va a cerrar 450 oficinas de las 3.4000 que tiene en España. La decisión se ha tomado teniendo en cuenta los beneficios reportados con la clausura de 44 sucursales el año pasado: un 2,6% más que en 2014. Además, Botín ha advertido que se van a realizar reajustes de personal pero no ha cuantificado los despidos. Aun así, los sindicatos estiman que más de 1.000 personas podrían verse afectadas por la medida. Considerando que el Banco Santander cuenta con 24.000 empleados en territorio español, la reducción sería del 4,1%.
El Banco Santander, la principal entidad financiera en España, inicia así un proceso de reconversión de la banca en este país. Otras entidades financieras, como Banco Ceiss (perteneciente a Unicaja) han anunciado también reestructuraciones laborales. El Banco de España vaticinó esta situación en su último Informe de Estabilidad Financiera, en el que explicaba que la adaptación de las entidades financieras al nuevo entorno social y económico iba a ser un reto.

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